
En los años 90 irrumpió con SAFE SEX FOREVER, un eslogan convertido en motivo, en manifiesto. Hoy Le Male y Classique retoman la palabra en una edición Pride.


En los años 90 irrumpió con SAFE SEX FOREVER, un eslogan convertido en motivo, en manifiesto. Hoy Le Male y Classique retoman la palabra en una edición Pride.

Se acabaron las olas tranquilas. Una nueva ola en edición limitada se impone: Le Male in Blue. Emprende el encuentro con un marinero audaz…

Están quienes siguen las reglas. Y luego está Jean Paul, que prefiere reescribirlas. Sin concesiones, el creador siempre se ha divertido haciéndolo a su manera. Musc Terrible captura ese espíritu rebelde. Un almizcle que irrumpe, una vainilla adictiva. El tipo de fragancia que se instala y no te suelta. Musc Terrible, el enfant terrible de la alta perfumería.



Francia. Su saber hacer. Su elegancia. Su irreverencia. Gaultier siempre la ha celebrado a su manera: reinterpretando los clásicos para convertirlos en símbolos de libertad. Con el perfume French Oud, este arte de vivir se encierra en un frasco. Un oud de alta costura eléctrico e impertinente que no sigue tendencias. Las crea! Libertad. Igualdad. Gaultier.


¡Y ESO NO ES TODO!
DESCUBRE TAMBIÉN NUESTROS PERFUMES:

SAFE SEX GAULTIER
En Jean Paul Gaultier, el orgullo se escribe sobre el cuerpo, visible, asumido, indeleble.
En los años 90 irrumpió con SAFE SEX FOREVER, un eslogan convertido en motivo, en manifiesto. Hoy Le Male y Classique retoman la palabra en una edición Pride.
Palabras, trazos, firmas, la piel se convierte en un espacio de expresión.
Un nuevo eau de toilette unisex, vibrante y libre, que se lleva como una declaración.




Para encarnar su colección de Males, Jean Paul Gaultier embarcó a toda una pandilla de marineros. En esta increíble y sexy tripulación, hay para todos los gustos: el duro Ultra Male, el siempre elegante Le Male, el cautivador Le Beau y, por supuesto, el capitán, Le Male Le Parfum. Cuando estos irresistibles valientes nos muestran la luna, provocan de inmediato una marea de pasión. Desde luego, los Males no dejan nunca de crear oleaje.
