Classique Eau de Toilette Jean Paul Gaultier

 

CAPÍTULO #1

EL ORIGEN DE  UN PERFUME DE CULTO

TODAS LAS MUJERES DE SU VIDA

Classique ha gozado de un éxito rotundo desde que se estrenó, en 1993. El mundo entero sucumbe al encanto de este perfume adictivo, euforizante; virtudes que responden a las de su célebre autor: Jean Paul Gaultier. El enfant terrible de la moda alcanza la cumbre de la gloria y el arte; él y sus colecciones, despreocupadamente descaradas, acaparan todas las miradas. Más que prendas, Jean Paul Gaultier diseña su propia época. Una época libre, sexy, ¡revolucionaria! Una época que decide capturar en su primer perfume: Classique. 

Jean Paul Gaultier concibe esta fragancia como la esencia misma de su vida y sus deseos. Se trata de una deliciosa mezcla de recuerdos y obsesiones, un homenaje jubiloso a todas las mujeres que le inspiraban: desde su abuela hasta Madonna, de los iconos de su infancia a las creadoras punk del teatro Palace... A todas aquellas que le infundieron una idea de mujer poderosa, libre, que no pide perdón por disfrutar ni por autoafirmarse. 

Es decir, lo opuesto a una mujer “clásica”. Parece que a Jean Paul le gusta provocar, ¿no? Sin duda.

NOTAS QUE HUELEN A RECUERDOS

Para remontarnos al origen de este perfume, es necesario desempolvar los recuerdos del creador, comenzando por su infancia. Jean Paul creció con su abuela, Mémé Marie. Se trataba de una mujer original y dulce que le inculcó el arte de la autenticidad y le hizo descubrir un mundo de placeres. 

En primer lugar, los placeres olfativos: los aromas a polvo de arroz y esmalte de uñas que escapaban del vestidor de su abuela cuando lo abría ya lo encendían y despertaban su imaginación. Estas memorias perfumadas, aun con el paso de los años, nunca dejan de acompañarlo ni de inspirarle. Fue también en casa de ella donde vio por primera vez, en televisión, un espectáculo del Folies Bergère. Desde entonces, dedicó días enteros a dibujar a sus protagonistas sentado en el pupitre de clase, en lugar de prestar atención a la lección.

¡Cuántas plumas, cuánta extravagancia... cuánta libertad! Fue una auténtica revelación. El joven Jean Paul incluso encontraba un entretenimiento en recrear sus vestuarios en su peluche y primera musa: Nana. Para ella confeccionó por vez primera lo que más tarde se convertiría en su firma más emblemática: los pechos cónicos.

UN ESPECTÁCULO OLFATIVO 

Una vez adulto, Jean Paul Gaultier dejó de utilizar a su peluche como modelo para rendir homenaje a las revistas parisinas del momento. Pasó a hacerlo a través de sus colecciones de moda, que le valieron un reconocimiento mundial. ¡Y no solo por sus creaciones! El diseñador, eternamente inspirado por las actuaciones del Folies Bergère, concibe sus desfiles como auténticos espectáculos, tan sorprendentes y animados como aquellos que le hicieron soñar en su infancia. Es por eso por lo que, al crear su primer perfume, su principal objetivo era hacer de ello un auténtico espectáculo.

Con Classique, Jean Paul Gaultier dirigió su primera gran representación olfativa. Su única aspiración: encapsular sus recuerdos y difundir el placer. En este espectáculo altamente seductor, combinó las notas de azahar, ginebra y vainilla en torno a una danza decididamente sensual y regresiva. Un deleite para todos los sentidos, incluida la vista.

UN FRASCO CONVERTIDO EN ICONO

Para Classique, Jean Paul Gaultier dio vida a una vedete que enamoró al público de inmediato: el icónico frasco representa la escultura de una mujer vestida con su emblemático corsé. Esta estrella de cristal, inspirada en los bustos sobre los que trabajan los modistos, acabó gozando de tanta fama como el perfume que albergaba. 30 años después, este objeto irresistible al fin puede revelar algunos de sus secretos. 

Vidéo historique de JPG et Classique
Vidéo historique de JPG et Classique
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DESCUBRE LOS PERFUMES FEMENINOS

DE JEAN PAUL GAULTIER

 

La mujer es, quizás, la mayor fuente de inspiración de Jean Paul Gaultier, tanto para sus creaciones de moda como para sus perfumes. Puede ser en extremo sexy, un poco andrógina, muy dominante o simplemente elegante; a él le encantan todas. Para él, la ultrafeminidad no es una cuestión de apariencia, sino de confianza en sí misma. Por eso, cuando crea sus fragancias femeninas, desde la mítica Classique hasta la impertinente Scandal, Jean Paul Gaultier solo tiene una obsesión: revelar el poder natural de las mujeres.

 

 

CONTINUARÁ

Muy pronto, un nuevo capítulo sobre los secretos de alta costura que oculta Classique...

 

Le corset Jean Paul Gaultier

CAPÍTULO #2

EL CORSÉ TOMA FORMA

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CAPÍTULO #3

UN PERFUME PARA TODAS LAS FEMINIDADES